Todo empezó en 2004, frente a un panel SCADA en la Corporación Eléctrica del Ecuador. Era joven, recién egresado de ingeniería en sistemas, y me tocó implementar un sistema SCADA/EMS de nueva generación para el centro de control de transmisión eléctrica del país. Ahí entendí algo que no se olvida: si ese sistema falla, no falla una pantalla — falla la luz de millones de personas.
Esa idea me llevó a Alemania, a la Universidad Friedrich-Alexander de Erlangen-Núremberg, a estudiar Ingeniería Computacional mientras traducía documentación técnica de automatización industrial para Siemens. Volví a Ecuador con una convicción clara: la seguridad de los sistemas industriales no es un checklist de TI, es la última línea de defensa de la infraestructura que nadie ve hasta que deja de funcionar.
Durante casi una década construí y dirigí el programa corporativo de seguridad de la información para toda la industria eléctrica ecuatoriana como CISO de CELEC EP, impulsé una alianza latinoamericana de ciberseguridad para el sector energético, y coordiné a nivel nacional el Centro de Ciberseguridad Industrial. En 2019 me mudé a Alemania para trabajar en investigación y desarrollo de ciberseguridad OT/ICS en Airbus Protect, donde hoy protejo infraestructura crítica y manufactura estratégica a otra escala.
En paralelo, esa misma obsesión por explicar lo invisible tomó otra forma: OT Land, un universo narrativo que enseña a niños — y a los adultos que los cuidan — los principios reales de la ciberseguridad industrial a través de personajes, no de manuales. Porque la mejor forma de proteger el futuro es enseñarlo a tiempo.